No son un diagnóstico, una prueba ni consejo médico. Cada niño crece a su propio ritmo. Si te preocupa la salud o el desarrollo de tu hijo, consulta a tu médico o pediatra.
Comprueba que cada actividad se adecúa a la edad, la salud y las capacidades de tu hijo, y supervísalo. Ten especial cuidado con el agua, el calor, el frío, las herramientas, la cocina y las salidas.
Descansar tus aplicaciones es una herramienta para ayudarte a estar presente. No es un tratamiento.